El Contrato de Arrendamiento de Vivienda por Temporada para uso turístico

Escrito por Francisco Rocha

Tiempo de lectura: 4 minutos

Como es tradición en Chile, la demanda de viviendas para arriendo temporal baja considerablemente durante los meses de octubre y noviembre. Sin embargo, existen turistas nacionales y extranjeros que aprovechan esta temporada para descansar de la rutina cotidiana, sobre todo en las atractivas zonas en torno a San Pedro de Atacama, Antofagasta, La Serena, Viña y Valparaíso, Puerto Varas y Villarrica, entre  muchas otras. Generalmente, estos turistas piensan en aprovechar la baja en el costo de arriendos de temporada y la contratación de diversos servicios. Algunos prefieren arrendar viviendas para uso turístico en lugar de alojarse en los tradicionales hoteles u hostales.  
Es por ello que los corredores de propiedades, además de asesorar a sus clientes sobre cómo ofertar sus inmuebles en forma atractiva y eficiente, hacen una serie de recomendaciones a los dueños de propiedades de arrendamiento por temporada para uso turístico, con el propósito de asegurar una transacción productiva tanto para el arrendador como el arrendatario, entre las cuales destaca la elaboración de un contrato, donde se detallen las condiciones del arrendamiento temporal.  

 

Es necesario señalar que el contrato de arrendamiento de vivienda por temporada vacacional, no es obligatorio para quienes arriendan inmuebles para uso turístico. Sin embargo, resulta conveniente establecer por escrito las condiciones que regularán la relación contractual entre el arrendador y el arrendatario, así como los derechos de uso del arrendatario temporal, las obligaciones que deberá cumplir durante su estadía en el inmueble arrendado, el tiempo exacto del arrendamiento y la garantía en caso de daños o perjuicios ocasionados en el inmueble arrendado temporalmente.  

 

Un aspecto imprescindible en este tipo de contrato. es establecer que el inmueble será objeto de un “arrendamiento de temporada”, determinando las fechas exactas de inicio y culminación de dicho arriendo. Igualmente, se debe especificar que el inmueble no se arrienda para utilizarlo como vivienda habitual, debido a que su utilización por parte del arrendatario será “temporal para uso turístico”.  

 

El uso apropiado de vivienda por temporada vacacional   El uso adecuado de la propiedad arrendada y la entrega en las mismas condiciones en las cuales se alquila son aspectos que deben expresarse en este tipo de contrato. En este sentido,  conviene que el propietario o quien lo represente, inspeccione con el arrendatario: el estado de la vivienda, el funcionamiento de los electrodomésticos, la condición de los muebles y la efectividad de los aparatos de aire acondicionado o de calefacción, según sea el caso, entre otros aspectos.   Esto debe hacerse, en el momento de arrendar el inmueble y al finalizar la estadía del arrendatario, con la finalidad de fundamentar un posible reclamo sobre la garantía, en caso de que el inquilino haya ocasionado algún deterioro en el inmueble arrendado.  

 

Corredores de propiedades consideran que un elemento que no debe faltar en el contrato de arrendamiento de un “inmueble por temporada” para fines turísticos, es la capacidad máxima de ocupación de la vivienda, debido a que esto garantiza el uso adecuado de sus áreas y su cuidado, además de fundamentar una posible reclamo de carácter judicial durante la permanencia del arrendatario responsable.   Es importante que en el contrato de arrendamiento por temporada, se establezca claramente la obligación que tiene el arrendatario de reparar los deterioros que haya producido en los cielos, pisos, paredes, vidrios, pinturas, instalaciones, grifería, en los bienes comunes  o  en propiedades vecinas, sean estos daños producidos por sí mismo, por cualquier empleado o por las personas que visiten o concurran al inmueble arrendado temporalmente.

 

El pago de los servicios   Otro de los elementos que no debe faltar en el contrato de arrendamiento de una vivienda por temporada vacacional, es la forma de  pago de los servicios de agua,  luz o wifi, entre otros, que se realicen durante la estadía del arrendatario. Es importante que el pago de éstos deben estar al día en el momento de producirse el arrendamiento.   Se recomienda que el arrendador determine la modalidad para el pago de los servicios, ya sea que estén incluidos dentro de la renta o se establezca la cancelación del 50% del costo estimado de estos en el momento de formalizar la reserva del inmueble.

 

Normalmente, cuando los contratos son por un mes o menos tiempo, los costos por servicios como los descritos, con incluidos en la renta del inmueble. En resumen, corredores inmobiliarios consideran que el contrato de arriendo temporal es importante para establecer condiciones tradicionales sobre el uso del inmueble y las áreas comunes, la capacidad máxima de personas ocupantes y el inventario de los bienes que se ubican dentro del inmueble, así como otros  condicionamientos como la aceptación o no de mascotas o la exigencia de pagos adelantados de parte de la renta, a fin de evitar situaciones abusivas por parte del arrendatario.   La firma de un contrato de arrendamiento por temporada ofrece ventajas también para los arrendatarios, quienes en “no pocas ocasiones” son estafados o defraudados por arrendadores inescrupulosos. Por lo tanto, se sugiere a los arrendatarios gestionar un contrato o recibo de dinero antes de realizar el pago por arriendos temporales e incluso, a veces, no se recomienda gestionar el arriendo a través de medios interactivos, si la persona o empresa con la cual establecen contacto no es muy conocida, o no tiene buenas calificaciones en el medio que se use, Ejemplo AirBnB.

 

Así mismo, los arrendatarios deben constatar información sobre nombres y direcciones  suministradas en las ofertas, consultar la opinión de usuarios anteriores, verificar la inexistencia de denuncias, chequear la veracidad de las ofertas con los organismos competentes, verificar la inscripción de la empresa oferente en los gremios correspondientes, visitar las oficinas de las empresas o personas que ofrecen el servicio de arriendo por temporada, desconfiar de las ofertas excesivamente bajas y exigir un documento con el inventario de bienes para evitar cancelar pagos extras por bienes o servicios inexistentes.

 

Es importante señalar que una vez ocurrida una estafa o el fraude, se debe denunciar la situación ante las autoridades competentes y mostrar las evidencias del ilícito, por lo que el contrato de arrendamiento temporal, debidamente firmado por las partes involucradas, puede constituirse en elemento probatorio de incumplimiento, tanto para el arrendador como para el arrendatario.  


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